El concierto del viernes tuvo una protagonista no invitada, la lluvia. Aunque era en un Café Teatro la gente no salió de sus casas por culpa de la lluvia. Además el Blas de Otero está sufriendo una bajada de espectadores por culpa del bar, que está sin funcionar por que el personal que lo llevaba antes ni come ni deja comer. Andan en litigios y aunque hay gente que está deseando trabajarlo, hasta que no salga la sentencia no puede funcionar. Todo esto deja sin un reclamo importante a un lugar que se merece la mejor de las suertes. Siempre estamos igual. ¿Dónde coño andan los políticos? ¿Por qué se ponen tantas trabas a las personas que quieren que nuestra sociedad sea una sociedad culta, divertida y diversa?
El concierto estuvo muy bien. Como en los buenos teatros, representamos la obra musical para pocas personas pero estuvimos compartiendo con ellas unas cervecitas al acabar de tocar. Fue muy agradable.
Gracias Luis Pérez. No abandones tu proyecto. Nosotros seguiremos hablando de tu Centro Cultural “Blas de Otero”.
Al día siguiente estuvimos tocando para Pinto con el Sahara. Al aire libre. Es la pera comprobar como pelea el ser humano por lo suyo. Tomamos nuestro té saharaui. Dimos un buen concierto y aunque hacia frío porque era en el parque, hubo gente y estuvo muy animado. Luego nos fuimos todos al Café-Café a escuchar Jazz, al grupo Mandanga. Al final nos animaron a participar en una Jam Session. Me animé en el último tema. Buen fin de semana.
Aupa la buena música.